Cecile & Didier

Bodas

Lucía Alcalá de Guadaira hermosa un sábado de octubre. Estaba todo dispuesto. Familias cercanas que llegaron desde lejos. Amigos de siempre que recorrieron largos caminos para disfrutar de un día para el recuerdo. Nuevos amigos, los de aquí, que ahora son su familia cercana. Todos estaban listos para celebrar el amor. Un amor que nos invadió y nos encanto ser espectadores.

Francia y Sevilla con muy diferentes, el clima, la luz, la celebración, todo. Pero el amor entre Cecile y Didier no entiende de edad ni de idioma, ni nada.

El día comenzó en casa de la pareja, invadida por la familia de la novia. Hermana, madre, sobrinas, andaban por allí y por allá. La emoción era latente. Hacia falta decir poco más. Mientras Cecile se iba preparando poco a poco, tranquila, muy tranquila. Demostrando que la felicidad reconforta y que estaba preparada para disfrutar de un día increíble. Su traje de Pronovias estaba listo. Únicamente lo conocía ella. Toda su familia estaba expectante para ver a la novia, momento en el que las caras de asombro, sonrisas y piropos fueron los grandes protagonistas.

Mientras Didier estaba ya casi listo en el Hotel Melia Sevilla. Tranquilo y cuidando el más mínimo detalle iba preparándose para un gran día, poniéndose su traje de The Kooples. Y preocupado en llegar pronto para estar con su gente. Quería estrujar cada minuto de ese gran día.

La novia llegó en un coche clásico, conducido por un amigo. El día lucía radiante. Temperatura idea, luz ideal, familia y amigos. Nada podía salir mal. Mil miradas cruzadas entre los novios que poco más tenía que decir. FELICIDAD. Y se fueron sucediendo las palabras de diferentes amigos, en español, en francés e incluso en inglés. Todas con un mensaje claro. AMOR.

El resto fue sencillo. Excelente música. Buena Comida. Buena gente. Un día incomparable, lleno de emociones, de risas, de lágrimas de felicidad y todo, dando igual en el idioma que se haga, por que el amor no sabes cuando va a llegar, pero cuando lo encuentras te coge y te regala momentos inolvidables.

Nosotros fuimos testigos de esto. Y por eso no podemos hacer más que dar las gracias.