Ángela & Samuel

Bodas

La boda de Ángela y Samuel fue especial, muy especial. Desde el principio. Novios que contactan con nosotros desde el otro lado de océano. Ella, Ángela, una sevillana del barrio de Heliópolis, que como muchos salieron de España buscando un futuro. Él, Samuel, mejicano hasta la médula, que encontró en su tierra a una mujer sevillana que quería exprimirle cada minuto a la vida. Juntos decidieron que construir un futuro.

Llegamos a su casa temprano. Estaban maquillando a Ángela, el peluquero peinando a su madre y, mientras, su padre leyendo tranquilamente el periódico. Porque cuando todo está hecho y se tiene claro el paso que se va a dar la normalidad se hace dueña del momento. Ella llevaba una preciosa diadema que hacia que su peinado fuera aún más redondo. Cuando la novia apareció con un precioso traje de Pronovias con encajes los cosquilleos comenzaron. Ya estaba todo listo. Padre, madre, hermana, sobrina, todos. Todos tenía claro que había llegado el momento de la pequeña de la casa partiera hacia la Iglesia.

El novio, Samuel, rodeado de su familia y sus amigos más cercanos esperaban en la puerta de la Iglesia. La palabra nervios se hico algo presente. Pero fueron nervios provocados por las incalculables ganas de comenzar a disfrutar del día juntos. Llegó la novia radiante. Del brazo de su padre. En la iglesia esperaba todo el mundo. En el altar el tío Obispo de la novia, que nos regalo una celebración sencilla, diferente, un poco de aquí y un poco de allá.

En el convite el objetivo de todos era bastante claro. Disfrutar al 100% de cada minuto. Hubo de todo, buena comida, pequeños tacos, mariachis, discursos, bailes y lágrimas de felicidad. Hubo tiempo para todo.

Simplemente daros las gracias, una vez más, por hacernos testigos de momentos tan especiales. ¡Viva Méjico!